Vida tranquila. Es otoño y me gusta, aunque es otoño y se note.
Hay performances increíbles en bares mágicos en williamsburg, hay fiestas bizarras en lofts, hay decenas de personas, y hay campanas de iglesia y sirenas sonando por la ventana, y hay paseos en bici y hay muchas horas de casa y música.
Y hay añoranza, pero no melancolía.
Tengo mucho ruido en los dedos.
No comments:
Post a Comment